Cantando en Cubano
El mejor lugar para disfrutar de nuestra música.
Cantando en Cubano
Discomanía y algo más (46)
This episode is only available to subscribers.
Cantando en Cubano +
DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de diciembre de 1953. Programas radiales para bailar en Nochebuena y Año Nuevo. Reaparición de Pedro Vargas en CMQ. Tropicana, un paraíso bajo las estrellas . Nuevo catálogo de la RCA Victor y el estruendoso éxito de Benny Moré. Producciones del año en Panart: la Orquesta América, Arcaño y los conjuntos populares. Y en El reporte final , un comentario acerca de un programa de Ernesto Lecuona en la televisión.
¡SUSCRÍBETE!: https://www.buzzsprout.com/1702252/subscribe
CANTANDO EN CUBANO
2ª TEMPORADA
Episodio 139: Discomanía y algo más (46)
PREMIUM
Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de diciembre de 1953. Programas radiales para bailar en Nochebuena y Año Nuevo. Reaparición de Pedro Vargas en CMQ. Tropicana, un paraíso bajo las estrellas. Nuevo catálogo de la RCA Victor y el estruendoso éxito de Benny Moré. Producciones del año en Panart: la Orquesta América, Arcaño y los conjuntos populares. Y en El reporte final, un comentario acerca de un programa de Ernesto Lecuona en la televisión.
A pocos días de las tradicionales fiestas de Nochebuena y Año Nuevo, Radio Progreso, La Onda de la Alegría, preparaba audiciones bailables para los días 24 y 31 de diciembre. Ya Radio Progreso se había instalado en su nuevo edificio de Infanta 105, donde se mantiene todavía hoy, más de siete décadas después. Desde allí, La Onda de la Alegría ya trasmitía durante poco menos de un mes, a partir del 28 de noviembre anterior. De tal modo, es comprensible el entusiasmo de su ejecutivo y de sus artistas, para brindar a sus oyentes programas gigantes para bailar… hasta que salga el sol.
A partir de las siete de la noche del 24 de diciembre, y, de igual manera, el 31, Radio Progreso desarrollaría tandas bailables de unas diez horas de duración. Se anunciaba la presentación, dice el Diario de la Marina, de las orquestas y conjuntos de mayor renombre y popularidad. La nota dice más adelante: Estos programas bailables de La Onda de la Alegría constituyen una tradición que colma de verdadera satisfacción a toda la República. Amplía la información: Ambos días, 24 y 31, no hay un radio en Cuba que no esté sintonizando con Radio Progreso.
Con el ritmo de danzones, guarachas y hasta congas que reviven el espíritu de los carnavales, los grandes bailables de La Onda de la Alegría, en las noches del 24 y del 31 de diciembre del 53, estarían a cargo de la Orquesta Gigante de Antonio María Romeu, la de los Hermanos Castro y la Orquesta Almendra de Abelardito Valdés, con su cantante Dominica Verges y el Trío de Luisito Pla y sus Guaracheros. Además, intervinieron en esas alegres entregas de Radio Progreso, por Nochebuena y Año Nuevo, el Trío Servando Díaz, Nelo Sosa y su Conjunto Colonial y el Conjunto Sonora Matancera, con las voces de Celia Cruz, Bienvenido Granda y el colombiano Nelson Pinedo.
Mientras, Radio Cadena Habana hacía otro tanto. Según anuncia el Diario de la Marina, para las noches de 24 y 31 de diciembre del 53, Cadena Habana elaboraba, dice el redactor, una estupenda programación bailable, con música para todos los gustos, que incluye los verdaderos hits populares, favoritos de los radioyentes. Apunta además el periodista del Diario de la Marina que, en esa forma, las familias podrán bailar a los acordes de las orquestas preferidas y reinará el entusiasmo en todos los hogares.
Y en espera de las festividades, todo estaba listo en el Circuito CMQ para la reaparición del Tenor de las Américas, Pedro Vargas. Acostumbrado a incluir siempre figuras internacionales, el espacio nocturno Empiece con Bacardí fue el escogido para presentar, nuevamente, al querido cancionero mexicano, visita frecuente en los escenarios cubanos durante muchos años. De él, opina la prensa: Artista favorito de todo el continente, Pedro Vargas ocupa, en las simpatías del público cubano, un lugar muy preferente. Amplía el redactor: Por ello, cada una de sus visitas a suelo cubano se ve coronada por el más halagador de los éxitos. La reaparición del Tenor de las Américas, Pedro Vargas, estaba señalada para el lunes 21 de diciembre del 53, en el programa nocturno Empiece con Bacardí. El respaldo musical estaría a cargo de la Orquesta CMQ, dirigida por el maestro Enrique González Mántici.
Un amplio reportaje gráfico, de tres páginas, dedica la revista Bohemia, en diciembre de 1953, al cabaret Tropicana. El título es más que elocuente: Esto es Tropicana: un Paraíso bajo las Estrellas. El periodista Mario Olave reúne las excelentes fotografías de Paco Altuna para conformar, como reza el subtítulo, Un reportaje gráfico sobre el night club más atractivo y suntuoso del mundo.
La principal atracción de Tropicana se basaba en las coreografías de Roderico Neyra; Rodney, en el ambiente artístico. Los shows de Tropicana concebidos por Rodney reflejaban ritmos y bailes de todo el mundo. El redactor de Bohemia menciona a varias de las figuras estelares cubanas que, hasta entonces, habían pasado por la pista de Tropicana: Paulina Álvarez, Zoraida Marrero y Celia Cruz, así como Maño López, Miguel Ángel Ortiz y el Trío Servando Díaz. Y, para completar sus noches, música internacional por la gran Orquesta de Armando Romeu hijo y los alegres ritmos de Cuba por el Conjunto de Senén Suárez.
Un importantísimo anuncio, sobre todo para historiadores y coleccionistas, aparece en las páginas del Diario de la Marina, el 20 de diciembre de 1953. La RCA Victor da a conocer todo su catálogo actualizado para esa fecha, en ocasión del nuevo año. De dicho anuncio, se destaca que el primer artista mencionado en el catálogo es Benny Moré. Y un dato curiosísimo: La Victor, que se caracterizaba por una gran tardanza al colocar sus discos en el mercado cubano, solamente demoró ¡un mes!, para sacar a la venta los dos primeros discos de Benny Moré con su nueva orquesta.
Además de los dos primeros discos de Benny Moré con su recién organizada Orquesta, el catálogo publicado por la RCA Victor en el Diario de la Marina, en diciembre de 1953, relaciona seis grabaciones más del Bárbaro del Ritmo, donde contó con el respaldo de la Orquesta de Ernesto Duarte. Como rareza, a modo de prueba de su inmensa popularidad, resalta el hecho de que Benny Moré abre la lista. Ello demuestra, sin dudas, el gran impacto que significó Benny para el público cubano y, por supuesto, para la propia firma grabadora.
En el gran anuncio con las novedades de la RCA Victor para las Pascuas del 53, aparecen, además, discos de Nelo Sosa y su Conjunto Colonial, el nuevo Conjunto Modelo con Miguelito Cuní, Pérez Prado y Ernesto Duarte, así como la Orquesta Romeu y la Almendra de Abelardito Valdés. También, producciones de la RCA con Pedro Vargas, Fernando Fernández y la Orquesta de Luis Arcaraz; el colombiano Lucho Bermúdez, y una extensa relación de discos a cargo del grupo español Los Churumbeles. Benny Moré, repito, es quien encabeza esta relación de nuevos discos Victor.
La casa cubana de los discos Panart cerraba el año 1953 con unos ciento veinte discos sencillos colocados en el mercado. Fue ese el año que marcó el inicio de la Era del Chachachá, cuando, en el mes de marzo, se grabó La engañadora y Silver Star, creaciones de Enrique Jorrín, por la Orquesta América de Ninón Mondéjar. La meteórica demanda de sus copias permitió a la Panart invertir en nuevo equipamiento. Y, además, pararse bonito, como decimos en Cuba, ante la férrea competencia extranjera de la RCA Victor. En ese año 53, la América logró, con Panart, doce discos, casi todos de gran popularidad, como los ya mencionados y, también, El alardoso, Nunca, El túnel y Me lo dijo Adela.
Entre los conjuntos, aquellos grupos con dos, tres o cuatro trompetas, piano, contrabajo, percusión y voces, Panart editó casi veinte discos de Luis Santí y su Conjunto. La agrupación se formó, años antes, imitando al Conjunto Casino, pero con repertorio propio, aunque con sonoridad muy similar. Además de su voz principal, Felo Martínez, se unió al Conjunto de Luis Santí el cantante Celio González. Y, en ese año, grabaron con el conjunto Leo Marini, Nelson Pinedo y las Hermanas Lago.
El Conjunto Casino grabó, en aquel año 53, unas veinte selecciones. Por entonces, se produjo el debut, en los llamados Campeones del Ritmo, de Rolito Rodríguez, como bolerista y cantante de coros. Roberto Faz, ya con casi diez años en el Casino, llevó a discos Panart sus interpretaciones de Este amor salvaje, del mexicano Miguel Ángel Valladares, y Desastre, de Luis Marquetti. Rolito, por su parte, grabó, como solista, tres boleros: Que venga otro amor, Ser mujer y una versión al español de la canción norteamericana traducida como Tú me perteneces. El director, Roberto Espí, comenzó a alejarse de la responsabilidad vocal, con sus interpretaciones de Candilejas y Una aventura más. Las piezas bailables, con canto por los tres, Faz, Rolito y Espí, abarcaban, principalmente, guarachas, junto a otros géneros cubanos y latinoamericanos.
Otros dos conjuntos estaban en el Catálogo Panart de 1953: Chapottín y sus Estrellas, con cuatro discos, y el Conjunto Saratoga, con tres. Por su parte, la otrora famosa orquesta danzonera Arcaño y sus Maravillas comienza a ceder terreno ante el empuje del chachachá y el infructuoso empeño en tomar para sí la paternidad del mambo, a partir del danzón de ese título, Mambo, en 1937, pero que no se grabó hasta el 51.
Los lunes, a las ocho de la noche, el Canal 4 de Televisión Nacional lanzaba al aire el programa La gran revista Frigidaire. Se caracterizaba por una excelente selección de atracciones. En ocasión de las Navidades de aquel año 53, el espacio reuniría tres cuadros: uno de ambiente asturiano, otro norteamericano y el cierre, dice la gacetilla, una maravillosa estampa cubana, con la actuación del criollísimo Trío Matamoros. Junto a ellos, la pareja de bailes de Elpidio y Margot y el libreto de Álvaro Suárez para los cómicos cubanos Garrido y Piñero.
El reporte final
El veterano periodista Alberto Giró, en diciembre de 1953, comenta acerca de tres programas de la televisión. Uno de ellos es el espacio que en el Canal 2 protagonizaba, cada viernes, el maestro Ernesto Lecuona. El redactor lo califica como un programa excepcional . La emisión objeto de la opinión de Alberto Giró presentó, junto a Lecuona y entre otras figuras, a Maruja González y Miguel de Grandy. Se trasmitió el 18 de diciembre del 53. De aquella trasmisión dice el comentarista del Diario de la Marina en su columna Radiovisión: Fue un derroche de arte y de buen gusto.
Maruja González, de padres españoles establecidos en Cuba, nace fortuitamente en México. Desde niña en la Isla, Maruja, con veinticuatro años de edad, debuta en una de las zarzuelas de Ernesto Lecuona. Desde entonces, Maruja González se convirtió en una de las favoritas del maestro. Por su parte, Miguel de Grandy estrenó, como coprotagonista, muchísimas zarzuelas cubanas, de las más trascendentales dentro del teatro lírico en Cuba. Miguel de Grandy actuó en los conciertos dominicales que organizaba el propio Ernesto Lecuona, junto a Moisés Simons y Jorge Anckermann, en el Teatro Nacional. De ahí, la excepcionalidad de aquel momento televisivo de Lecuona con ambas estrellas del canto.
El comentario de Alberto Giró en su sección Radiovisión, del Diario de la Marina, expresa: Esta audición del maestro Lecuona es realmente excepcional dentro de nuestra televisión. Y agrega: Hoy día, es tal vez el más exquisito de nuestros programas. Por eso le dedicamos este comentario de honor. Alberto Giró concluye: ¡Que por algo Ernesto Lecuona siempre ha sido y sigue siendo un orgullo de todos los cubanos!
Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa . Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!