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Discomanía y algo más (48)
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DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de abril de 1960. Noticias del sello Puchito: Luis Donald y Miguel de Gonzalo, Nelson Pinedo y la Gran Orquesta Típica Nacional con Paulina Álvarez. Los Casanova en Radio Progreso. Los éxitos musicales de Cuba. La Guía del Discómano. Se crea la Unión de Comentaristas. Mano a mano: Orquesta Modelo y Orquesta Cubana de Rosendo Rosell. Novedades de la RCA Victor: Más copias de un disco de cuplés convertidos en chachachá por Mariano Mercerón. En El reporte final la visita de Vicentico Valdés a La Habana, inconcebiblemente, sólo como turista.
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CANTANDO EN CUBANO
2ª TEMPORADA
Episodio 142: Discomanía y algo más (48)
PREMIUM
Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de abril de 1960. Noticias del sello Puchito: Luis Donald y Miguel de Gonzalo, Nelson Pinedo y la Gran Orquesta Típica Nacional con Paulina Álvarez. Los Casanova en Radio Progreso. Los éxitos musicales de Cuba. La Guía del Discómano. Se crea la Unión de Comentaristas. Mano a mano: Orquesta Modelo y Orquesta Cubana de Rosendo Rosell. Novedades de la RCA Victor: Más copias de un disco de cuplés convertidos en chachachá por Mariano Mercerón. En El reporte final la visita de Vicentico Valdés a La Habana, inconcebiblemente, sólo como turista.
Regreso a la abundante información que brinda la revista Show, La revista de los espectáculos, y, en particular, la sección Disco-Show, a cargo de Juan Manuel Tabares, locutor de Radio Progreso y miembro de la Cadena Latinoamericana de Comentaristas de Discos.
Comienza la sección Disco-Show, en edición del mes de abril de 1960, con novedades de la casa Puchito. En las tiendas especializadas en la venta de discos, conocidas por esos años en Cuba como discotecas, tenía gran demanda el disco titulado Dos estrellas para usted, donde se combinan interpretaciones de los cancioneros Miguel de Gonzalo y Luis Donald. Ambos reciben el respaldo orquestal dirigido por el maestro Humberto Suárez. En ese disco, Miguel de Gonzalo canta, entre otras melodías, Vagar entre sombras, de José Dolores Quiñones; Imágenes, creación del maestro Frank Domínguez, y Tú no sospechas, de Marta Valdés. En voz de Luis Donald, Lo mejor de mi vida, de Juan Arrondo, y Pero no me engañes, del director de la orquesta acompañante, Humberto Suárez. Y, juntos, Miguel y Luis interpretan En las tinieblas, de Alfredo Gil. Destaca la nota que el disco estaba a la venta al asombroso precio de casi tres pesos.
También con el sello Puchito, estaba en el mercado cubano, en abril del 60, el disco titulado El Almirante del Ritmo. Esa frase la creó el recordado maestro cubano de la locución, Germán Pinelli, para el colombiano Nelson Pinedo, quien contaba con una gran fama en la Isla. Se trata de una edición cubana de una producción concretada en México. Nelson es respaldado por el Conjunto Habana de Sosa, dirigido por el pianista cubano Alex Sosa. En el acople de este Lp, se encuentran las versiones de Nelson Pinedo acerca de Un telegrama, Una equivocación, Tengo una esperancita y Trompo de juguete.
La discográfica cubana Puchito anunciaba que, en breve, estaría disponible, para melómanos y coleccionistas, el excelente álbum de danzones por la Gran Orquesta Típica Nacional, una constelación integrada por los mejores sesenta profesores, escogidos entre todas las orquestas charangas del momento. En esa verdadera joya musical, La Emperatriz del Danzonete, Paulina Álvarez, interpreta, una vez más, el primer danzonete: Rompiendo la rutina, estrenado en 1929 por la orquesta de su autor, Aniceto Díaz.
El catálogo de los discos Puchito mostraba, orgullosamente, una amplia lista de popularísimos intérpretes. Entre ellos: los cómicos Pototo y Filomeno; el Trío Servando Díaz, y la Orquesta Riverside con su cantante de siempre, Tito Gómez. También grababan con Puchito la cancionera Olga Guillot, el famoso tenor Manolo Álvarez Mera y la sensacional Freddy, cuyo repentino fallecimiento, apenas un año después, nos privó de una estrella singular, en pleno ascenso. Hoy, Freddy es, aún, una leyenda.
El dúo de excéntricos musicales Los Casanova proseguía su carrera internacional. Dice Juan Manuel Tabares, en su sección Disco-Show, que, de los doce meses del año, ocho permanecen Los Casanova fuera de Cuba. Pese a su éxito fuera de fronteras y su acogida por el público cubano, Los Casanova aparecían muy poco en programas de televisión de la Isla. En cambio, Radio Progreso, La Onda de la Alegría, hacía honor a su lema, una vez más, al presentar frecuentemente a Los Casanova, en su estelar programa El Show de las Siete.
La que sigue es la relación de Los éxitos musicales de Cuba, confeccionada por la sección Disco-Show. Para la selección, se tuvo en cuenta la propia experiencia del locutor Juan Manuel Tabares, quien, junto a su colega Oscar Jiménez, atendía la lista de hits en La Pizarra Verde de Radio Progreso. Como futuros éxitos, clasifican los títulos Cuando no sé de ti y Quiéreme siempre. En tercer lugar, versiones de la página titulada Imágenes, del maestro Frank Domínguez, recogidas en discos Victor por Pacho Alonso; en Meca por César del Campo; Fernando Albuerne la grabó en Panart, y Luis Bravo para discos Velvet.
Por su parte, en el segundo puesto de Los éxitos musicales de Cuba, según Disco-Show, se situó la combinación musical Contigo, Besos Salvajes, de Estrada y Fontanals, en interpretación única de Ñico Membiela para los discos Modiner. Y, en el primer lugar de Los éxitos musicales de Cuba, selección de Disco-Show, comparten honores las interpretaciones del chileno Lucho Gatica y nuestro Rolando Laserie, El Guapo de la Canción, acerca de Sabor a mí, el reconocido bolero del compositor mexicano Álvaro Carrillo.
A propósito, en las propias páginas de Disco-Show, una fotografía muestra a Ñico Membiela estampando su firma en una copia de su exitoso disco Contigo, Besos salvajes, en la popular discoteca La Moda. En otro espacio de la sección de Juan Manuel Tabares para la revista Show, el comentarista opina: De un momento a otro esperamos que la Compañía de discos Modiner anuncie la entrega de un Disco de Oro a su estrella Ñico Membiela, por la venta de más de diez mil discos de su creación. Para el cantante es una cifra que lo sitúa en primerísimos lugares. Su fama ya alcanzaba a Venezuela, donde se interesaban por su presencia en Caracas.
Guía del discómano. Muy útil lo que incluye esta vez la muy informada sección Disco-Show. Se trata de un breve directorio, con las coordenadas de las discotecas más importantes de La Habana: Discuba, Concesionaria General de Discos Cubanos, S. A., operaba como distribuidora de la RCA Victor. En su sede, ubicada en Neptuno 261, Discuba vendía discos de todas las marcas. En la calle de San Rafael, en el número 577, abría sus puertas Gorís Shop, distribuidora de Musart, de México, y de los discos cubanos Puchito. Y otras dos discotecas estaban en la misma calle habanera de San Rafael: la Compañía Cubana Radio Philco en San Rafael 111, con discos Kubaney y de la marca mexicana Peerless, y la popular Discoteca La Moda, con los últimos éxitos de todas las casas disqueras, en San Rafael 261. Asimismo, la Distribuidora Nacional de Discos, principalmente del sello Velvet, se hallaba en Belascoaín 204. En esta Guía del discómano, se consignaban, también, los números telefónicos de cada discoteca.
En la edición de Disco-Show que describo esta vez, publicada en la revista Show de abril de 1960, unas breves líneas dan cuenta de la creación de la denominada Unión de Comentaristas Musicales y Discográficos de Cuba. La integraban ocho miembros: Margot Fundora; el caricaturista Antonio Mariño Ñico; Andrés Castillo, también productor artístico de la casa Panart; Germinal Barral Don Galaor y el fotógrafo y compositor Osvaldo Alburquerque, de la revista Bohemia; Fernando Fernández Bárcena, de quien comento aquí frecuentemente su sección del Diario de la Marina, y Juan Manuel Tabares, locutor de Radio Progreso y escritor de este Disco-Show.
La imagen, con la portada de un nuevo disco Velvet, es ideal para informar de las muchas solicitudes recibidas en las discotecas, acerca de la producción titulada Mano a mano. Pulseando sonrientes ante la cámara, dos modelos del entonces hotel Habana Hilton adornan el disco, donde se combinan interpretaciones de la Orquesta Modelo y de la Orquesta Cubana de Rosendo Rosell, con la voz principal del cantante cienfueguero Julio Valdés. La Orquesta Cubana presenta en este disco Velvet Mano a mano, entre otras selecciones, Yo no soy bodeguero y Hay ambiente, del propio Rosendo Rosell, y Pan con timba, de Rosendo Ruiz Quevedo. En la otra cara de este Lp, se escucha a la Orquesta Modelo en seis piezas musicales de su repertorio de la época, donde resaltan los danzones Soy matancero, de Israel López Cachao, y Centro La Libertad de Güira de Melena, de Orestes López.
Novedades de la RCA Victor: En abril de 1960, se anuncia la presencia, en el mercado, de un nuevo Lp del trío de los Hermanos Rigual, en un muestrario del cancionero internacional. Igualmente ocupan sitio, en los mostradores al público, las más recientes producciones con las voces de Daniel Riolobos y Antonio Prieto. Y, como gran noticia, llegaron a Discuba nuevas copias del Lp De Madrid a México, vía Cuba, que ya estaba agotado. Este disco de larga duración presenta versiones al chachachá de famosos cuplés españoles, como Ven y ven, Sus pícaros ojos y La violetera, a cargo de Mariano Mercerón y su Orquesta.
El reporte final
El doctor Calos M. Palma, director de la revista Show, La revista de los espectáculos, publicó el siguiente artículo. Dice el titular: Vicentico Valdés en La Habana, pero como un simple turista. Había llegado para un breve reencuentro familiar, pero se marchó, dice la introducción, con la nostalgia de no poder actuar en su patria. Así, de sencillo. En aquellos días de abril de 1960, la popularidad de Vicentico Valdés se hallaba en la cúspide. Pero nadie lo contrató en Cuba.
En opinión del doctor Palma, Vicentico era, entonces, el más popular entre los populares. Sin embargo, reclama el autor, no vino a trabajar en la televisión ni en ningún cabaret exclusivo, pese a que es la atracción cubana más solicitada del momento, porque no se le ofrece lo que realmente vale como intérprete.
Cuenta el doctor Palma que, luego de mucho esfuerzo, encontró a Vicentico Valdés alojado en un hotel del Vedado. Estaba prácticamente secuestrado por amigos y familiares que le ocupaban casi las veinticuatro horas.
Tras una cena en el restaurante Centro Vasco, el doctor Palma condujo a Vicentico Valdés a su oficina, donde lo entrevistó para los lectores de Show. Allí, Vicentico contó detalles de su vida, de sus casi veinte años como artista y de sus presentaciones en Panamá, Venezuela, Puerto Rico, México y en todos los Estados Unidos, donde residía desde 1948.
De su trayectoria en el disco, Vicentico Valdés acumulaba, hasta 1960, más de doscientas grabaciones para el sello Seeco y cuatro LP’s. Por esos días, estaba a punto de finalizar su quinto álbum, del que esperaba un gran éxito. Hablando de hits en su voz, Vicentico consideraba que sus primeros éxitos en Cuba fueron los boleros Fidelidad y Añorado encuentro, ambos de Piloto y Vera; Piénsalo bien, de Raúl Díaz, y Los aretes de la luna, de José Dolores Quiñones, que había grabado en La Habana con la Sonora Matancera.
Al final de la entrevista, era palpable la tristeza en Vicentico, por no poder cantarle a los suyos, a su gente. Había venido a La Habana… como un simple turista.
Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa. Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!