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Discomanía y algo más (49)
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DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de mayo de 1948. La programación musical de Radio Progreso para tarde y noche: Hermanos Palau, Carioca, Portabales y la Sonora Matancera. Propuestas de Cadena Azul y CMQ. Grandes producciones del maestro Ernesto Lecuona: Primera Feria Musical en el Gran Stadium de La Habana. Pedro Vargas toda la semana en programas de Unión Radio. Suaritos cambia su estrategia publicitaria y anuncia, a bombo y platillo, sus espacios en vivo con figuras latinoamericanas. En El reporte final, la Discoteca RCA Victor en Radiocentro.
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CANTANDO EN CUBANO
2ª TEMPORADA
Episodio 144: Discomanía y algo más (49)
PREMIUM
Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de mayo de 1948. La programación musical de Radio Progreso para tarde y noche: Hermanos Palau, Carioca, Portabales y la Sonora Matancera. Propuestas de Cadena Azul y CMQ. Grandes producciones del maestro Ernesto Lecuona: Primera Feria Musical en el Gran Stadium de La Habana. Pedro Vargas toda la semana en programas de Unión Radio. Suaritos cambia su estrategia publicitaria y anuncia, a bombo y platillo, sus espacios en vivo con figuras latinoamericanas. En El reporte final, la Discoteca RCA Victor en Radiocentro.
El Diario de la Marina, en mayo de 1948, proporciona información muy completa de los programas que, por entonces, trasmitía Radio Progreso, desde las que fueron sus instalaciones en los bajos del Centro Gallego, en San José 104, La Habana, a un costado del Capitolio Nacional.
Desarrollando una iniciativa que mantendría luego tras su mudanza al nuevo edificio de Infanta 105, Radio Progreso emitía varios programas musicales en el horario vespertino y nocturno, con la presencia de público en el estudio teatro. Para comenzar el bloque musical, a las seis de la tarde, la Orquesta de los Hermanos Palau con el cantante Oscar López. El redactor del Diario de la Marina apunta: No hace falta decir más. La Orquesta Hermanos Palau y el cantante Oscar López son sobradamente conocidos. Asimismo, argumenta: Todas sus actuaciones se han traducido en éxitos brillantísimos, que seguramente se multiplicarán en las ondas de Radio Progreso. Finalmente, el gacetillero invita a escuchar gratísimas sorpresas, hits musicales que pronto se convertirán en las melodías más gustadas del momento.
Después del programa con Oscar López y los Hermanos Palau, Radio Progreso presentaba en mayo del 48, desde las 7 y 45, a Gilberto Noroña, a quien anunciaban, sencillamente, como Carioca. Este artista se caracterizaba por sus parodias de temas populares, tanto del cancionero cubano como extranjero. A Carioca le seguía El Creador de la Guajira de Salón, Guillermo Portabales, dice el periodista, interpretando, con su inimitable estilo, música nuestra, esa música típica que llega al alma y nos hace sentirnos más alegres y felices.
Por último, para finalizar estos verdaderos espectáculos radiales, se presentaba, ante los micrófonos de Radio Progreso, la Sonora Matancera, calificada como el decano de los conjuntos: los bailadores tienen una oportunidad de divertirse. Este programa noche a noche deleita a la inmensa radioaudiencia de los 740 kilociclos.
Más atracciones musicales en la radio, allá por el mes de mayo de 1948: en la RHC Cadena Azul, los domingos a las siete de la noche, actuaban Luisa María Hernández, conocida como La India de Oriente, con el respaldo del Trío La Rosa. Según la reseña, La India de Oriente sobresalía como magistral intérprete de los ritmos criollos. Y del Trío La Rosa dice que se luce con su variado repertorio integrado por boleros, corridos mexicanos, guarachas y números de ambiente popular.
Y el Circuito CMQ, estrenando sus nuevas instalaciones en el flamante edificio de Radiocentro, lanzaba nuevos espacios desde su estudio dos, dispuesto con lunetario y todas las condiciones técnicas y acústicas. Uno de aquellos novedosos programas, en mayo de 1948, se titulaba El profesor Cupido, espacio donde los asistentes participaban activamente. La presentación contaba con música, interpretada por el Trío Servando Díaz y la Orquesta bajo la dirección del maestro Carlos Ansa.
La emisora Unión Radio, que contaba con facilidades de cine y estudio de radio, trasmitiría, desde su sede en San Lázaro número 68, a sólo dos cuadras del Paseo del Prado, la actuación personal de El Tenor de las Américas, Pedro Vargas, a partir de las 7 y 30 de la noche, desde el propio domingo 9 y durante el resto de la semana. Estas presentaciones del gran cancionero mexicano, ante el público presente en el Cine Estudio Unión Radio, estaría en el aire para los radioyentes. Ese espectáculo radial contaba también, en su elenco, con María Ciérvide, Celia Cruz, Raúl del Castillo, Cheo Valladares y la gran Orquesta Cosmopolita.
La estrategia publicitaria de Laureano Suárez, el popular radiodifusor Suaritos, consistía en increíbles titulares como estos: Los peores programas los trasmite Radio Cadena Suaritos; en el último survey, Radio Cadena Suaritos aparece en el último lugar. Oiga las plantas buenas ¡No oiga Radio Cadena Suaritos! Desde luego, los oyentes, por simple curiosidad, iban directo a sintonizarla para saber el porqué de esas tremebundas frases.
En cambio, el Diario de la Marina, en una de sus ediciones de mayo de 1948, sorprende a todos con un gran cartel, casi a toda página, donde se lee: Suaritos ofrece en sus 860 kilociclos algo ÚNICO EN CUBA. Se refiere a toda una programación con artistas en persona, estructurada de este modo: a las 12 y 30 del día, Toña la Negra con Juan Bruno Tarraza y la Orquesta Suaritos, dirigida por el maestro Roberto Ondina. Desde las 6 y media de la tarde, el Trío Tamaulipeco, calificados en el anuncio como Los cancioneros más populares de México. A partir de las siete de la noche, también de México, la cancionera Avelina Landín. Y, como plato fuerte, las actuaciones de Daniel Santos en programas de la una de la tarde y las siete y treinta de la noche. El cartel cierra con esta frase: Su música preferida en las voces más populares de todo el continente se la ofrece Suaritos.
El Gran Stadium de La Habana se inauguró en la barriada del Cerro, en octubre de 1946. Desde entonces, allí se desarrollaron los campeonatos anuales de la Liga Cubana de Béisbol Profesional, donde competían por el cetro cuatro clubes que se convirtieron en verdadera tradición deportiva: Cienfuegos, Marianao y los llamados eternos rivales, Habana y Almendares.
Sin embargo, el Gran Stadium de La Habana también albergó espectáculos de todo tipo. Para finales del mes de mayo de 1948, se anunciaban producciones organizadas por el maestro Ernesto Lecuona. Durante un fin de semana, viernes, sábado y domingo, Lecuona presentó la titulada Primera Feria Musical, a beneficio de la Cruz Roja Nacional. En la noche de viernes, tendría lugar, en el Stadium de La Habana, un Concierto de Música Cubana y el espectáculo Mujeres de Cuba. Como protagonistas, los maestros Gonzalo Roig, Rodrigo Prats y el propio maestro Lecuona. Además, las actuaciones de Esther Borja, Marta Pérez y América Crespo, junto a Oscar López y el Dúo Hermanas Martí, entre otras muchas figuras.
En aquel amplio programa de la Primera Feria Musical, concebida por Ernesto Lecuona, intervinieron diez pianistas y diez cantantes, junto a la llamada Orquesta de La Habana, integrada por cuarenta y cinco profesores. También una coreografía a cargo de Gustavo Roig. Según el anuncio publicado en el Diario de la Marina, este evento sería un espectáculo deslumbrante: el acontecimiento artístico del año. El público tendría acceso a los graderíos del Gran Stadium de La Habana mediante entradas a la venta desde un precio de ochenta centavos.
Para continuar esta Primera Feria Musical, en el Stadium de La Habana, en las noches de sábado y domingo, el propio maestro Ernesto Lecuona y el vestuarista y coreógrafo Sergio Orta habrían de presentar la revista musical titulada Serenata del Caribe, también con diez pianistas y otras atracciones, como trovadores, cantantes y bailarines, muestras de la llamada guajira de salón y las chispeantes actuaciones de excéntricos musicales. El respaldo fue responsabilidad, igualmente, de la Orquesta de La Habana. Esta Primera Feria Musical se presentó en el Gran Stadium de La Habana, actualmente nombrado Estadio Latinoamericano, en las noches de viernes 21, sábado 22 y domingo 23 de mayo de 1948.
El reporte final
Apenas unas semanas después de la inauguración del nuevo edificio de Radiocentro, en marzo de 1948, quedó abierta la Discoteca RCA Victor. Así lo da a conocer el Diario de la Marina pocas semanas después, en el mes de mayo.
Un anuncio publicitario de la nueva tienda especializada en la venta de discos, se ilustra con un dibujo de la fachada principal de Radiocentro, donde se destacan el cine teatro Warner y la sede del Circuito CMQ. Con un disco al fondo, la gráfica señala, con flecha discontinua, dónde radicaba el establecimiento: en la Arcada del edificio, con entrada por la calle 23.
La novedosa Discoteca RCA Victor, en el flamante edificio Radiocentro, no se limitaba únicamente a vender discos. La tienda ofrecía otros servicios, que la prensa detalla mediante este anuncio.
En primer lugar, obvia decirlo, estaban a disposición de la clientela equipos de la marca RCA Victor: radios, radiofonógrafos y victrolas. Esos radiofonógrafos eran los equipos que, años después, serían conocidos como radiotocadiscos. Y las victrolas no eran, precisamente, los aparatos dispuestos en tiendas de víveres, bares y otros sitios, para escuchar música mediante la inserción de monedas. Entonces, la Victor identificaba como victrolas a sus equipos destinados propiamente a reproducir discos en casa.
La nueva Discoteca RCA Victor también contaba con un amplio surtido de sus producciones discográficas, tanto en el campo de la música popular, cubana e internacional, como de la entonces conocida como música clásica. Y, claro está, no podían faltar las singulares ofertas concebidas para promover de otra manera sus ventas.
La Discoteca RCA Victor, en Radiocentro, expedía, leo textual: Cheques Musicales, una verdadera novedad exclusiva, que le permite a usted regalar discos y que éstos sean escogidos por la persona obsequiada.
Como si todo esto fuera poco, la nueva tienda de discos en los bajos del edificio Radiocentro brindaba el servicio de Discoteca circulante. Al módico precio de unos pocos centavos diarios, el interesado podía llevar un disco a casa, en calidad de préstamo, para escucharlo cuando quisiera. La moderna Discoteca RCA Victor abría sus puertas en los bajos de Radiocentro, L y 23, Vedado, La Habana.
Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa. Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!