Cantando en Cubano

Discomanía y algo más (64)

Subscriber Episode Gaspar Marrero Season 2 Episode 166

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¡Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra serie Premium DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa ! En este episodio, Gaspar Marrero nos sitúa en julio de 1957, un mes donde el talento cubano brillaba con fuerza tanto en las marquesinas de La Habana como en el competitivo mercado discográfico de los Estados Unidos.

Desde el virtuosismo rítmico de Cándido Camero hasta una sesión de grabación histórica que desafió los límites del tiempo, recorremos las noticias que marcaron la pausa en la prensa de la época.

En este episodio descubrirás:

·        Cubanos en el Escenario Mundial: Analizamos el lanzamiento bajo el sello Seeco del LP Cándido , protagonizado por el percusionista Cándido Camero , y el álbum La Reina del Ritmo Cubano de Celia Cruz con la Sonora Matancera.

·        El Tenor de la Emoción: La curiosa anécdota de Manolo Álvarez Mera en la Iglesia de Monserrate y sus grabaciones para el sello Puchito que todo coleccionista debe poseer.

·        Noches de Lujo en el Ali Bar: Un repaso por los encuentros estelares en este cabaret de las afueras de La Habana, donde Benny Moré (el "Nat King Cole criollo") compartía cartel con un consagrado Orlando Vallejo .

·        Fajardo y el fenómeno de Felo Bacallao: Revivimos la energía de la orquesta de José Antonio Fajardo en la televisión y el impacto de Bacallao antes de su histórica unión con la Orquesta Aragón.

·        La Nueva Amenaza de las Consagradas: El surgimiento de una voz arrolladora que puso en alerta a las cancioneras establecidas en 1957: Blanca Rosa Gil , "La Muñequita que Canta".

·        Reporte Final - Una Madrugada de Récord: La increíble historia detrás del LP Cita con René Cabel . Descubre cómo el "Tenor de las Antillas", junto a la Orquesta Riverside y el maestro Adolfo Guzmán , grabaron 12 temas en una sola jornada maratónica.

Fuentes y Archivos:

Este episodio se nutre de la sección "Grabaciones Populares" de Fernando Fernández Bárcena en el Diario de la Marina , así como de las crónicas de Gustavo Baguer y el Dr. Carlos Manuel Palma en la revista Show .


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CANTANDO EN CUBANO

2ª TEMPORADA

Episodio 166: Discomanía y algo más (64)

PREMIUM

 

 

Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de julio de 1957. Discos cubanos en el escenario mundial: Candito Camero y Celia Cruz. La voz de Manolo Álvarez Mera. Benny Moré y Orlando Vallejo colman las noches en el cabaret Ali Bar. En el programa Tertulia, de la televisión, la alegre presencia de Fajardo y sus Estrellas, con su cantante y bailarín Felo Bacallao. Blanca Rosa Gil: se preocupan las consagradas. En El reporte final, la producción Cita con René Cabel, grabada en una sola madrugada con la Orquesta Riverside.

Vuelvo a la bien informada sección Grabaciones populares, publicada todos los domingos, en el Diario de la Marina, con la firma del comentarista de discos Fernando Fernández Bárcena.

Con el subtítulo Discos cubanos en el escenario mundial, Fernández Bárcena propone dos nuevas producciones de larga duración, recientes entonces en el mercado, con el protagonismo de artistas cubanos. Ambas son producciones del sello estadounidense Seeco. 

Una de las novedades de la Seeco, en julio de 1957, es el Lp titulado Cándido, con el virtuosismo del percusionista cubano Cándido Camero Candito. El redactor incluye algunos datos del músico cubano. Nacido en 1921 era muy conocido como bongosero. Cuenta que a Candito lo descubrió un scout, lo llevó a Norteamérica, y ha triunfado en toda la línea, afirma el periodista.

Reviso ahora otros detalles de Cándido Camero. Con sólo ocho años de edad, Candito aprendió a tocar el tres con su señor padre, pero cambió las cuerdas por los cueros del tambor. En el año 1946, Cándido Camero formaba parte de la Orquesta de Armando Romeu, en Tropicana, y se fue a los Estados Unidos acompañando a una pareja de baile. En el año 52 se establece en Nueva York. Originalmente editado por la Seeco, el Lp Cándido fue reeditado por el sello ABC Paramount.

La otra primicia cubana en discos, ya en la Isla en julio de 1957, es el álbum Seeco La Reina del Ritmo Cubano, Celia Cruz acompañada por la Sonora Matancera. Es el Lp 9101 en el catálogo de la Seeco. Entre las propuestas de este nuevo Lp, figuran El lleva y trae, guaracha de Iván Fernández; Me voy a Pinar del Río, son montuno de Néstor Pinelo Cruz; el son afro Luna sobre Matanzas, de Frank Domínguez, y, de Grecia Domech, el samba mambo Y mi negro está cansado. De Celia dice el comentarista del Diario de la Marina: Es una de las grandes estrellas del canto popular cubano. Su fama en los Estados Unidos y en la América del Sur crece por días.

Hablemos ahora del tenor cubano Manolo Álvarez Mera, a quien el periodista Fernández Bárcena dedica algunos párrafos de su sección Grabaciones populares.

Después de aclarar que, posiblemente, lo que habría de reseñar quizás no tendría mucha trascendencia para el gran público, pero es un hecho digno de mencionar, el redactor describe el acontecimiento. En la Iglesia de Monserrate, en La Habana, el tenor Álvarez Mera interpretó el Ave María, durante una boda, sin mucho esfuerzo, casi a medio pulmón. Su voz llenó el recinto eclesiástico y causó gran emoción en todos los asistentes a la ceremonia.

En el siguiente párrafo, Fernández Bárcena sugiere: Si usted desea cerciorarse de lo que es capaz Álvarez Mera, hay en el mercado un disco Puchito que no debe dejarse en los anaqueles de las discotecas. Se refiere el comentarista a un sencillo, editado a 45 vueltas por minuto, con las páginas tituladas Elena y Soy tu fracaso. Para escuchar estas interpretaciones de Manolo Álvarez Mera, localiza el Lp Función de gala con Rita Montaner, Sello Aro, número 118.

Uno de los sitios más atractivos para los amantes de la música popular cubana, hace más de sesenta años, era el cabaret Ali Bar. No formaba parte del bullicioso centro de La Habana. Estaba en las afueras, donde la entonces Avenida de Dolores, que atravesaba la popular zona de Lawton, hacía esquina con la Carretera al Lucero, en dirección a Mantilla, un poco más allá. Y resulta sorprendente repasar la lista de estrellas de la época que no sólo actuaron en el Ali Bar, sino que llegaron a coincidir. Eran encuentros que ya hubieran querido los preponderantes cabarets.

La revista Show, La revista de los espectáculos, anuncia en gran titular: Benny Moré en el Ali Bar. Debajo, breves apuntes introductorios: El rítmico cantante que sabe adueñarse del alma popular se siente allí como en su propio hogar. Así comienza un amplio reportaje, posiblemente firmado por el propio director de la revista Show, el doctor Carlos Manuel Palma.

Una noche de sábado, el redactor hizo acto de presencia en el Ali Bar. Totalmente lleno, al filo de la medianoche. Todos, sin lugar a dudas, decididos a ver al Bárbaro del Ritmo en su pista preferida. A criterio del doctor Palma, la nutrida asistencia de esa noche, era prueba inequívoca de que nuestro Nat King Cole criollo, así bautizaron al Benny, sigue predominando entre las masas que saben apreciar su impecable cuadratura y su forma peculiar de interpretación.

Junto a Benny Moré, el Ali Bar presentaba a Orlando Vallejo. Por entonces, según reporte de un semanario titulado Pantalla publicado en Medellín, Colombia, las copias de los discos de Vallejo con los boleros Vicio de oro y Odio en la sangre se habían agotado. Al hablar de Vallejo, siempre recuerdo el terrible momento de su primera sesión de grabaciones con el Conjunto Casino, cuando Ramón Sabat se negó rotundamente a grabarle a un cantante que no había logrado jamás un hit. La férrea exigencia de Roberto Espí, director del Casino, hizo que Sabat cediera. Lo demás, es historia conocida.

También en las páginas de la revista Show, ocupaba espacio la sección Tele Show, escrita, con carácter exclusivo, por el colaborador Gustavo Baguer. El comentarista opinaba con lujo de detalles e incisivos criterios acerca de cada uno de los programas de la televisión que vio. Esa vez trató acerca del programa Tertulia, a cargo del periodista de espectáculos Diego González, Tendedera, quien publicaba sus artículos en el periódico El Avance Criollo.

En efecto, Gustavo Baguer se situó cómodamente ante su telerreceptor para ver, desde las diez y quince de la noche, la nueva emisión de Tertulia. Estaba invitada al programa la popularísima orquesta show Fajardo y sus Estrellas, dirigida por el flautista José Antonio Fajardo. Vale la pena reproducir el comentario del colaborador de Show: Esta orquesta de Fajardo lo hace a uno reconciliarse con la música sandunguera y abrirse el pecho en sano entusiasmo ante su ritmo de gozosa cubanía.

Y he aquí su expresión de asombro: ¡Y esos chachachás de Bacallao! También en las más populares cadencias se puede brindar arte a chorros. Y Bacallao nos llena alegremente con el compás de sus magistrales cabriolas. Pues sí: es el mismísimo Rafael Felo Bacallao, quien, en 1959, dejaría la Orquesta de Fajardo para unirse a la Orquesta Aragón. Con Los Aragones, Felo Bacallao logró su consagración como cantante y como hombre espectáculo que, y no exagero, jamás será igualado.

Un último apunte de Gustavo Baguer para Tele Show. Surgía por entonces, julio del 57, una nueva intérprete que, opina el redactor, se había convertido en una preocupación para nuestras más encumbradas cancioneras. Añade que, a ellas, les ha salido a la palestra una nueva voz que todo lo expresa: una garganta en cáliz, para brindarnos una alegre tonada o la palpitación enfebrecida, y, a más de eso, personalidad y dominio de la mímica: Una cancionera entera. Aquella nueva intérprete era Blanca Rosa Gil, quien se convertiría en La Muñequita que Canta.

Gracias, una vez más, a las páginas de la prensa dedicadas a los discos, es posible situar, de modo exacto, una fecha de grabaciones. Durante toda la madrugada del 18 de julio de 1957, de modo insólito, quedaron grabadas las doce piezas musicales para un nuevo disco de larga duración, producción del sello Puchito de Jesús Gorís. Esto resulta increíble, porque, habitualmente, eran necesarias tres, y hasta cuatro jornadas, para dejar listo un Lp de doce números.

El álbum resultante de esa singularísima y extensa sesión, muestra de la profesionalidad del intérprete y de los instrumentistas, se titula Cita con René Cabel. Lp Puchito 519. Contiene boleros y canciones en la voz del bien llamado Tenor de las Antillas. Dicha producción ha sido reeditada en cuatro ocasiones, tanto en vinilo como en formato digital.

En su colosal enciclopedia, el imprescindible Cristóbal Díaz Ayala, a quien tanto agradezco, explica: Pedro Vila, el director de la Orquesta Riverside, le cedió la batuta a Adolfo Guzmán para que dirigiera la orquesta en esta grabación. Precisamente, de aquel programa fonográfico dejó constancia una imagen publicada en las páginas del Diario de la Marina, en julio del 57, tres días después de concretadas las grabaciones.

Entre los presentes, se hallaba Medardo Montero, el siempre recordado maestro de las grabaciones, lo cual nos permite situar, como escenario de aquel encuentro musical, el estudio de Radio Progreso. Y, por supuesto, posaron sonrientes ante la lente los músicos de la Riverside, su cantante Tito Gómez, su director titular Pedro Vila, el maestro Adolfo Guzmán y Jesús Gorís, propietario de la casa disquera cubana Puchito. Todos ellos, rodeando al gran cancionero cubano René Cabel.

El acople del Lp Cita con René Cabel, hablo de la selección ordenada de las pistas, contiene tres composiciones del maestro Adolfo Guzmán, quien, como dije, tomó la batuta ante la Riverside por iniciativa de su director, Pedro Vila. De ese modo, quedaron en esta producción Puchito las canciones de Guzmán Cuéntame tus penas de amor y El amor, algo divino, así como su bolero titulado Nuestro idilio.

Otras selecciones de este álbum Puchito Cita con René Cabel son Peregrina, de Ricardo Palmerín, gran éxito en la voz del Tenor de las Antillas; La barca, de Roberto Cantoral, y composiciones de Agustín Lara, Vicente Garrido, Tata Nacho y Chelo Velázquez. Además, otra página cubana por René Cabel: Porque tú me acostumbraste, de Frank Domínguez.

Una nota al margen. Leo, a propósito, apuntes del comentarista Fernández Bárcena: Momentos antes de la grabación, dirigida por Jesús Gorís y Medardo Montero, Pedro Vila, Tito Gómez y el pleno de la Riverside escucharon la prueba de una pieza grabada días antes. Y todos se convencieron, hasta nosotros, dice el periodista, de que será un hit de envergadura. Lamentablemente, no aparece el título de aquella pieza musical que estaba aún como prueba para una futura producción. ¿Habrá sido, realmente, un hit?

Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa. Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!